¡Horror! las hermosas Cuevas de Glacé se convierten en un calabozo horrible y húmedo, con barrotes de galletitas que dejan encerrados a los niños y a los dentistas. También están los Defendientes debilitados...
¡Pero, un momento! Sara hace un lazo con el hilo dental y enlaza los cepillos de dientes, y los niños cepillan a los cansados Defendientes con crema dental con flúor. ¡Ahora que recuperaron su energía, los Defendientes ayudan a todos a escapar de los barrotes de placa!